La gestión de la protectora municipal de Palencia por parte de la Sociedad Protectora de Animales y Medio Ambiente Scooby ha quedado bajo el foco tras una serie de informaciones publicadas por Cadena SER Palencia sobre presuntas irregularidades en el servicio, informes técnicos, veterinarios y policiales, y una querella presentada por la Asociación Voluntarios Animales Palencia.
Según publicó Cadena SER el 8 de abril de 2026, el Ayuntamiento de Palencia mantuvo abierta una investigación administrativa contra Scooby, anterior adjudicataria del servicio de recogida de animales abandonados, tras la acumulación de informes que describían graves deficiencias en el funcionamiento de la perrera municipal del Camino Carabaja.
El caso ya había generado controversia en octubre de 2024, cuando la misma emisora informó de que veterinarias municipales y Policía Local coincidían en señalar “múltiples irregularidades” en el servicio de recogida de animales gestionado por Scooby. Entre las deficiencias citadas figuraban falta de transparencia documental, problemas en la recogida de animales, falta de justificación de determinados pagos, deficiencias de mantenimiento, medicamentos caducados y posibles datos falsos en el programa sanitario.
Scooby negó que las críticas pudieran utilizarse de cualquier manera. En declaraciones publicadas por Cadena SER el 18 de octubre de 2024, Fermín Pérez, responsable de la entidad, defendió que si tenían que sancionarles debía ser por incumplir el contrato, “pero no porque quieran”. También sostuvo que la nueva Ley de Bienestar Animal no estaba contemplada en el contrato y que el presupuesto era insuficiente para asumir las exigencias actuales del servicio.
La tensión acabó en ruptura. El 16 de mayo de 2025, Cadena SER publicó que Scooby abandonaría la protectora municipal de Palencia el 1 de julio y que no descartaba acudir a los tribunales. Según esa información, Scooby alegaba que el servicio se estaba prestando sin contrato ni prórroga desde diciembre, mientras el Ayuntamiento señalaba la existencia de informes con penalidades en la gestión.
El 1 de julio de 2025, la emisora informó de que Scooby acudiría a los tribunales por las que consideraba “irregularidades del Ayuntamiento”, mientras el consistorio se mostraba aliviado con su salida. El conflicto, por tanto, no era solo animalista: también era contractual, económico y administrativo.
Tras la salida de Scooby, el asunto volvió al primer plano judicial. El 27 de marzo de 2026, Cadena SER publicó que la Asociación Voluntarios Animales Palencia había presentado una querella penal contra un ingeniero industrial municipal responsable del contrato con Scooby. Según esa información, la querella le atribuye presuntos delitos de prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos y cooperación en maltrato animal por una supuesta inacción ante denuncias sobre el estado de los animales.
Entre los indicios citados en esa noticia figuran informes del SEPRONA y de la Policía Local que documentarían insalubridad, ratas muertas, excrementos acumulados y falta de atención veterinaria. La asociación pidió al juzgado la apertura de diligencias previas, la citación de testigos y acceso a documentación municipal.
El 30 de marzo de 2026, Cadena SER publicó que la denuncia de Voluntarios Animales Palencia apunta exclusivamente a la gestión anterior de la protectora, y que la actual dirección recalca que los hechos investigados no corresponden a su etapa. Este dato es importante porque delimita el foco temporal del caso: la etapa cuestionada es la anterior, no la actual.
Una entidad acostumbrada a acusar
El caso resulta especialmente llamativo porque Scooby no es una entidad ajena a los juzgados. En distintas resoluciones judiciales aparece como acusación particular, depositaria de animales intervenidos o entidad indemnizada por gastos derivados del cuidado de animales procedentes de causas penales.
En una sentencia del Juzgado de lo Penal de Zamora de 2019, Scooby figura como acusación particular en un procedimiento de maltrato animal. En ese caso se declararon probados hechos graves: 39 perros vivos y uno muerto, animales sin agua ni alimento, deshidratados, desnutridos y con parásitos; los 36 perros intervenidos fueron trasladados a instalaciones de Scooby, y la sentencia recogió gastos asumidos por la protectora por importe de 9.760 euros.
En Murcia, en 2020, Scooby también intervino como acusación particular en un procedimiento por maltrato animal relativo a equinos. La sentencia recoge que la acusación particular alcanzó un acuerdo por el que la mercantil responsable cedía la propiedad de los animales a los depositarios Scooby y Centauro Quirón, quedando satisfechos los gastos y perjuicios derivados a los depositarios.
En 2025, la Audiencia Provincial de Zamora analizó otro procedimiento de maltrato animal en el que Scooby aparecía como parte recurrida junto al Ministerio Fiscal. La resolución recoge que la condenada debía indemnizar a Scooby con 3.789,93 euros por gastos derivados de la atención de la perra afectada.
También existe una resolución menos favorable a la estrategia procesal de Scooby: el Auto de la Audiencia Provincial de Valladolid de 2021 desestimó un recurso de apelación interpuesto por la Sociedad Protectora de Animales y Medio Ambiente Scooby contra el archivo provisional de una causa. La Audiencia señaló que la jurisdicción penal no debe servir como “instrumento coactivo” para cumplir expectativas, aunque sean legítimas, y concluyó que no se habían acreditado indicios racionales de criminalidad suficientes.
Reflexión final
No consta, con la información revisada, una condena penal contra Scooby por el caso de Palencia. Tampoco debe confundirse una querella, una investigación administrativa o unos informes negativos con una sentencia firme.
Pero el caso sí plantea una cuestión de coherencia pública. Si una protectora exige condenas, indemnizaciones y responsabilidades cuando el señalado es un particular, debe aceptar el mismo nivel de escrutinio cuando los animales están bajo su gestión.
El bienestar animal no se defiende solo en los juzgados ni en los comunicados. También se demuestra en la gestión diaria: limpieza, atención veterinaria, transparencia documental, trazabilidad, control municipal y rendición de cuentas.
La paradoja es evidente: quien durante años ha pedido explicaciones a otros por el trato dado a los animales, ahora debe responder por las preguntas que rodean su propia gestión en Palencia. No se trata de dictar sentencia desde fuera, sino de aplicar el mismo criterio que tantas veces se reclama: hechos, documentos, responsabilidades y transparencia.
Fuente principal: Cadena SER Palencia.
Fechas de las informaciones consultadas: 18 y 21 de octubre de 2024; 16 de mayo, 1 y 8 de julio de 2025; 27 y 30 de marzo, 8 y 9 de abril de 2026.
Fuente: Cadena SER
